El gato sonrió apenas vio a Alicia lo que la hizo suponer que el animalito tenÃa buen carácter a pesar de que mostraba unas garras muy largas y una gran cantidad de dientes. Esto último indicaba que se le debÃa tratar con respeto.
-En esa dirección -dijo el gato, levantando su pata derecha- vive un sombrerero; y en esa otra dirección vive una liebre de marzo. Puedes visitar a cualquiera de los dos. Ambos están locos.
-Pero yo no quiero mezclarme con gente loca -observó Alicia.
-Eso no lo puedes evitar -contestó el gato-. Aquà están todos locos. Yo estoy loco... Tú estás loca...
-¿Cómo sabes que yo estoy loca?
-Tienes que estarlo, porque de otra manera no habrÃas venido aquÃ.
-Para empezar... -dijo el gato-, ¿asegurarÃas que un perro no es un loco?
-Supongo.
-Está bien -continuó el gato-. Pero tú ves que un perro gruñe cuando se enfada y mueve la cola cuando está contento. Ahora, yo gruño cuando estoy contento y agito la cola cuando estoy enfadado. Por consiguiente, quiere decir que estoy loco.
-Yo no llamo gruñir a lo que haces; lo llamo ronronear -dijo Alicia.
-Llámalo como quieras -respondió el minino, y desapareció.
( Fragmento "Alicia en el paÃs de las maravillas" Lewis Carrol)
*Me gusta ese libro clasificado como literatura "infantil"
para mi no lo es tanto en realidad. muestra sobre todo los problemas de comunicación~
Un poco ilógico y a la vez racional, solo si sabes dónde y cómo leer*